No hagan nada por ambición egoísta o vanidad. En lugar de ello, en humildad valoran a los demás por encima de ustedes mismos. - Filipenses 2:3
Bendito el siervo que no se cree mejor cuando es alabado y exaltado por los hombres que cuando es considerado vil, sencillo y despreciable; porque lo que un hombre es ante Dios, eso es y nada más. - Francisco de Asís
Un verdadero cristiano no puede ser hipócrita. Nunca hay una apariencia de perfección. Un verdadero cristiano reconoce su necesidad desesperada de un salvador.