La señal más segura de una verdadera conversión es la humildad. - J. C. Ryle
¡Alégrate mucho, hija de Sión! ¡Grita de alegría, hija de Jerusalén! ¡Mira, tu rey viene hacia ti, justo y victorioso, humilde y montado en un burro, en un burrito, cría de una asna! – Zacarías 9:9