La cita continúa diciendo: "El pastor que no ora, juega; la gente que no ora, se extravía. Tenemos muchos organizadores, pero pocos que agonizan en oración; muchos jugadores y pagadores, pero pocos oradores; muchos cantantes, pero pocos que se aferran a Dios; muchos pastores, pero pocos luchadores; muchos temores, pocas lágrimas; mucha moda, poca pasión; muchos que interfieren, pocos intercesores; muchos escritores, pero pocos combatientes. Si fallamos aquí, fallamos en todo."