
Él nos salvó, no por nuestras propias obras de justicia, sino por su misericordia, lavándonos de nuestros pecados y dándonos un nuevo nacimiento y una nueva vida por medio del Espíritu Santo. – Tito 3:5
El Miércoles de Ceniza nos llama a pausar, arrepentirnos y recordar que la misericordia de Dios es mayor que nuestro fracaso.
Todos pueden ser grandes porque cualquiera puede servir. No necesitas tener un título universitario para servir. No necesitas que tu sujeto y verbo concuerden para servir. Solo necesitas un corazón lleno de gracia. Un alma generada por el amor. - Martin Luther King, Jr.