Él nos salvó, no por nuestras propias obras de justicia, sino por su misericordia, lavándonos de nuestros pecados y dándonos un nuevo nacimiento y una nueva vida por medio del Espíritu Santo. – Tito 3:5 | Sunday Social
Por medio del Espíritu Santo, Dios limpia nuestros pecados y nos da una vida nueva desde adentro hacia afuera.
Cuando Dios nos limpia, no solo quita lo que está mal, sino que también restaura lo que nos falta. Nacemos de nuevo a una vida llena de gracia, propósito y el poder de Su Espíritu. No importa lo que haya en tu pasado, hoy Dios te ofrece un nuevo comienzo.