Y ahora, que la gloria, la majestad, el imperio y la potencia sean eternamente del único Dios, Salvador nuestro por medio de Jesucristo, quien tiene poder para conservarlos sin caída y, con gran alegría, presentarlos sin tacha ante su gloriosa presencia. - Judas 24
El evangelio no es un buen consejo. Es una buena noticia.
La gracia no es un permiso para hacer lo que quieras. Es el poder para querer algo diferente.