El SEÑOR es mi roca, mi fortaleza y mi libertador. – Salmo 18:2
El que no escatimó ni a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con Él todas las cosas? — Romanos 8:32
Nunca dejen de ser diligentes antes bien, sirvan al Señor con el fervor que da el Espíritu. Alégrense en la esperanza, muestren paciencia en el sufrimiento, perseveren en la oración. — Romanos 12:11-12
Ciertamente, yo soy la vid; ustedes son las ramas. Los que permanecen en mí y yo en ellos producirán mucho fruto porque, separados de mí, no pueden hacer nada. - Juan 15:5
Que nunca te abandonen el amor y la fidelidad; átalos a tu cuello, escríbelos en la tabla de tu corazón. — Proverbios 3:3
Deléitate en el Señor, y Él te concederá los deseos de Tu corazón. – Salmo 37:4
Alégrense los campos y todo lo que hay en ellos; canten de júbilo todos los árboles del bosque. — Salmo 96:12
El Señor es mi pastor; nada me faltará. – Salmo 23:1
Esperaré en el Dios de mi salvación; mi Dios me escuchará. - Miqueas 7:7
Cercano está el Señor a todos los que le invocan, a todos los que le invocan de veras. – Salmo 145:18
Busquen al Señor y Su fuerza; busquen siempre Su rostro. – 1 Crónicas 16:11
Él es la Roca; Sus obras son perfectas, y todos Sus caminos son justos. - Deuteronomio 32:4
Este es el día que hizo el Señor; regocijémonos y alegrémonos en Él. – Salmo 118:24
Pero a los que sufren, Él los libra en Su sufrimiento; y en la aflicción les habla. - Job 36:15
Él nos ha librado del dominio de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de Su amado Hijo. — Colosenses 1:13
Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios. — Salmo 103:2
Aprendan a hacer lo bueno, ayuden al maltratado, traten con justicia al huérfano y defiendan a la viuda. - Isaias 1:17
Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Señor moraré por largos días. – Salmo 23:6
Está vestida de fuerza y dignidad; y se ríe sin temor al futuro. – Proverbios 31:25
Dios les da nuevas fuerzas a los débiles y cansados. - Isaías 40:29
La ciudad de Dios jamás caerá; porque Él la habita; Dios mismo vendrá en su ayuda al comenzar el día. — Salmo 46:5
El Señor peleará por ustedes; ustedes solo quédense quietos. – Éxodo 14:14
Las leyes del Señor son verdaderas; cada una de ellas es justa. – Salmo 19:9
Es Dios quien me reviste de fuerza y hace perfecto mi camino. - 2 Samuel 22:33