¿Quieres escuchar buenas noticias? Jesús cargo el peso de nuestro pecado y vergüenza en la cruz. Por lo tanto, nuestros pecados pueden ser limpiados cuando le pedimos Su perdón.
No dejes que el enemigo gane la batalla de tu mente. Jesús puede cargar tu vergüenza y reemplazarla por un sentido de rectitud y justicia.