Sí, Dios puede sanar la salud mental. Sí, puede traer paz que sobrepasa todo entendimiento. Pero también trabaja a través de consejeros e incluso medicamentos. Está bien buscar ayuda. Confía en que Dios usará esas herramientas para obrar el milagro.
Es posible tener fe para un milagro y buscar ayuda profesional. Hacemos lo que podemos y Dios hace lo que nosotros no podemos.