Tenemos que permitir que la Palabra de Dios nos confronte, que sacuda nuestra seguridad y que desarraigue nuestra complacencia. - John Stott
La Escritura entrena tu oído para escuchar a Dios. Su voz suena como Su Palabra. Por eso, cuando estudiamos la Biblia, nos sintonizamos con la voz de Dios.
La Biblia no se trata solo de pensamientos motivadores. Es un encuentro con Jesús.