El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y está lleno de amor inagotable. - Salmo 103:8
¡Su amor perdura para siempre!
He oído todo acerca de ti, Señor; estoy lleno de asombro por tus obras maravillosas. En este tiempo de gran necesidad, ayúdanos nuevamente como lo hiciste en años pasados. Y en tu ira, acuérdate de tu misericordia. – Habacuc 3:2