Así doy gracias al Señor por salvarme cuando era débil, así cantaré.
Será despreciado y desechado por la humanidad entera. Será el hombre más sufrido, el más experimentado en el sufrimiento. Y nosotros no le daremos la cara! ¡Será menospreciado! ¡No lo apreciaremos! Isaías 53:3 - Viernes Santo.
Él me buscó y me compró con su sangre redentora