Dios no quiere algo de nosotros. Simplemente nos quiere a nosotros. - C. S. Lewis
Porque nos ha nacido un niño, se nos ha concedido un hijo; la soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán estos nombres: Consejero Admirable, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz. - Isaías 9:6