La generosidad no se trata solo de lo que haces por los demás. 1. Cuando somos generosos, nuestro cerebro deja de pensar en escasez y empieza a confiar en que Dios es nuestra fuente. 2. Afloja el control que el dinero tiene sobre tu corazón. No puedes dar con libertad y al mismo tiempo estar dominado por el dinero. 3. Aumenta tu gozo. Proverbios 11:25 dice que el alma generosa prosperará. 4. Rompe el poder del materialismo en tu corazón. Las personas se vuelven más importantes que las cosas. 5. No das solo porque otros necesitan tu generosidad. Das porque tú lo necesitas.