1. Ser un pacificador no tiene que ver con tenerle miedo al conflicto. 2. No tiene que ver con estar de acuerdo con todo. 3. No tiene que ver con ser extrovertido. 4. No tiene que ver con ser un observador pasivo de la vida. 5. Ser un pacificador es llevar a Jesús a la situación. Déjalo ser la paz.
Ama a tu prójimo. Sin importar su opinión. Sin importar su postura política. Solo ámalo.
Los discípulos vieron a Jesús caminar sobre el agua y aun así dudaron. Si ellos pudieron seguir adelante, tú también puedes.