“¿Y qué exige de ti el SEÑOR? Solo hacer justicia, amar la misericordia y caminar humildemente con tu Dios.” – Miqueas 6:8
“Porque perdonaré sus maldades, y nunca más me acordaré de sus pecados.” — Hebreos 8:12
El comienzo de la contienda es como soltar el agua; así que detente antes de que estalle la pelea. - Proverbios 17:14
El Señor no tarda en cumplir su promesa, como algunos piensan que tarda; más bien tiene paciencia con ustedes, porque no quiere que nadie perezca, sino que todos se vuelvan a Él por medio del arrepentimiento. — 2 Pedro 3:9
Y también sé que todo lo que Dios ha hecho permanecerá para siempre. No hay nada que añadirle ni nada que quitarle; Dios lo ha hecho así, para que ante Él se guarde reverencia. Eclesiastés 3:14
Quienes encubren sus pecados no prosperarán, pero si los confiesan y se apartan de ellos, alcanzarán misericordia. — Proverbios 28:13
El ejercicio físico es bueno, pero el entrenamiento en la piedad es mucho mejor, porque tiene promesa para esta vida y también para la vida venidera. – 1 Timoteo 4:8
Pero corra el juicio como las aguas, y la justicia como un arroyo que no se agota. — Amós 5:24
Derribó de sus tronos a los poderosos y exaltó a los humildes. — Lucas 1:52
“Más valen dos que uno, porque obtienen más fruto de su esfuerzo.” – Eclesiastés 4:9
«Yo soy el Alfa y la Omega», dice el Señor Dios, «el que es, y que era, y que ha de venir, el Todopoderoso». — Apocalipsis 1:8
El Señor es como un padre con sus hijos, tierno y compasivo con los que le temen. — Salmo 103:13
“Y tengan la seguridad de que yo estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.” — Mateo 28:20
Luego dijo a Tomás: «Pon aquí tu dedo y mira mis manos; acerca tu mano y métela en mi costado. No seas incrédulo, sino creyente». Juan 20:27
Te ofreceré sacrificios con cantos de alabanza, y cumpliré todos mis votos, porque solo del SEÑOR viene mi salvación. – Jonás 2:9
Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. - Mateo 5:4
“Los sabios resplandecerán como el brillo del firmamento, y los que conduzcan a muchos a la justicia brillarán como las estrellas por toda la eternidad.” — Daniel 12:3
Esfuércense por vivir en paz con todos y por llevar una vida santa, porque sin santidad nadie verá al Señor. — Hebreos 12:14
Bienaventurada la nación cuyo Dios es el Señor. — Salmo 33:12
Pongan la mirada en las cosas de arriba, no en las de la tierra. — Colosenses 3:2
“La oración del justo es muy poderosa y eficaz.” – Santiago 5:16
Debes recordar las palabras del Señor Jesús: “Más bienaventurado es dar que recibir”. — Hechos 20:35
Porque hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como fueron llamados a una misma esperanza gloriosa para el futuro. — Efesios 4:4
Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos…enseñándoles que guarden todas las cosas que les he mandado. - Mateo 28:19–20