¿Estás realmente conectado en la iglesia?
1. Llevas un tiempo viniendo pero todavía no sabes el apellido de nadie.
2. Tu teléfono de repente necesita tu atención cuando el Pastor pide voluntarios.
3. Tienes una opinión muy furte sobre lo que hay que hacer, pero no puedes ser tú quien lo haga.
4. Asistes cuando te queda bien y faltas cuando no.
5. Has sido alimentado espiritualmente semana tras semana, pero no has invertido en nadie más.
6. Si esto te describe… Aquí está tu invitación a conectarte de verdad. La iglesia no es un deporte de espectadores.