Jesús no les dijo esto para avergonzar a sus discípulos, sino para protegerlos. Y hoy te está diciendo exactamente lo mismo a ti. Velad. Orad. No tienes que aferrarte con tus propias fuerzas, ni hacerlo solo.
La oración no es solo para cuando todo se está cayendo a pedazos; es lo que te prepara y te mantiene firme mucho antes de que llegue la crisis.