La oración lo cambia todo. 1. Dios cambia tus circunstancias. 2. Dios cambia los corazones. 3. Pero lo más importante… 4. Dios te cambia a ti. 5. Tómate un tiempo hoy para orar.
Dios siempre está hablando. ¿Tú estás escuchando?
Elías esperaba un terremoto, pero recibió un susurro. Asegúrate de estar escuchando a Dios hoy... no solo lo más ruidoso del momento.
La oración no es una actuación que hay que perfeccionar, es una conversación honesta que hay que empezar.