Algunos confían en sus cuentas. Otros en economías. Otros en políticos. Nosotros en Dios.
“Estos confían en sus carros de guerra, aquellos confían en sus corceles, pero nosotros confiamos en el nombre del Señor nuestro Dios. Ellos son vencidos y caen, pero nosotros nos erguimos y de pie permanecemos.” (7-8)