5 cosas que Dios quiere que le entregues. 1) tus dudas. 2) tu dolor. 3) tus miedos. 4) tus pensamientos pecaminosos. 5) tu corazón. 6) Él no te rechazará. Él te abrazará y te sanará.
No entumezcan el dolor. Dénselo a Dios.
Dios no se avergüenza por nuestras lágrimas
No debemos avergonzarnos de nuestras lagrimas. - Charles Dickens