La gente de Dios no tenemos espacio para ser rencorosos
Aunque sus pecados sean como la escarlata, serán blancos como la nieve; aunque sean rojos como el carmesí, vendrán a ser como la lana. - Isaías 1:18
La amabilidad de Dios nos dirige al arrepentimiento
El mundo ve la santidad como negarse a pasar un buen rato.