El descanso no es flojera. Es obediencia. 1. Vivimos en un mundo que glorifica el "estar ocupado". Y la iglesia no es inmune a esto. 2. Pero Dios descansó el séptimo día. No porque lo necesitara. Sino porque quería modelarlo para nosotros. 3. Cuando no nos detenemos a descansar, estamos diciendo: "Todo depende de mí." O: "Mi valor está en lo que produzco." 4. El descanso, en cambio, es un acto de confianza. 5. El descanso del sábado no es solo Netflix y una siesta. Es una desconexión intencional del esfuerzo constante. 6. Jesús nos invitó a venir a Él y Él nos daría descanso. (Mateo 11:28) | Sunday Social