Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios. — Salmo 103:2
Pero a los que sufren, Él los libra en Su sufrimiento; y en la aflicción les habla. - Job 36:15
Está vestida de fuerza y dignidad; y se ríe sin temor al futuro. – Proverbios 31:25
Aprendan a hacer lo bueno, ayuden al maltratado, traten con justicia al huérfano y defiendan a la viuda. - Isaias 1:17
Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Señor moraré por largos días. – Salmo 23:6
El Señor peleará por ustedes; ustedes solo quédense quietos. – Éxodo 14:14
La ciudad de Dios jamás caerá; porque Él la habita; Dios mismo vendrá en su ayuda al comenzar el día. — Salmo 46:5
Dios les da nuevas fuerzas a los débiles y cansados. - Isaías 40:29
Las leyes del Señor son verdaderas; cada una de ellas es justa. – Salmo 19:9
El SEÑOR tu Dios está contigo, Él es poderoso y te salvará. Se deleitará en Ti con gozo. — Sofonías 3:17
El Señor es bueno, un refugio en tiempos de angustia. — Nahúm 1:7
Es Dios quien me reviste de fuerza y hace perfecto mi camino. - 2 Samuel 22:33
Mantengamos firme la esperanza que profesamos, porque fiel es el que hizo la promesa. - Hebreos 10:23
Echa sobre el Señor tus cargas, y Él te sostendrá; nunca permitirá que el justo sea derrotado. – Salmo 55:22
Este es mi mandamiento: Ámense unos a otros. — Juan 15:17
Él nos salvó, no por nuestras propias obras de justicia, sino por su misericordia, lavándonos de nuestros pecados y dándonos un nuevo nacimiento y una nueva vida por medio del Espíritu Santo. – Tito 3:5
No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. — Mateo 4:4
Sé fuerte y valiente. No tengas miedo ni te desanimes porque el Señor tu Dios estará contigo dondequiera que vayas. - Josué 1:9
Por eso les digo: todo lo que pidan en oración, crean que ya lo han recibido, y lo obtendrán. — Marcos 11:24
Por eso, anímense y edifíquense unos a otros, tal como lo están haciendo. — 1 Tesalonicenses 5:11
Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí. – Salmo 51:10
Pero los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas. Volarán como las águilas; correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán. - Isaías 40:31
Cuando los justos prosperan, el pueblo se alegra; cuando los malvados gobiernan, el pueblo gime. – Proverbios 29:2
Y se transfiguró delante de ellos; y su rostro resplandeció como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. — Mateo 17:2
Nosotros amamos porque Él nos amó primero. – 1 Juan 4:19
¡El Señor mismo te cuida! El Señor está a tu lado como tu sombra protectora. — Salmo 121:5
Que la paz de Cristo gobierne en sus corazones. — Colosenses 3:15
Cantadle, cantadle salmos; hablad de todas sus maravillas. - 1 Crónicas 16:9
Cuando los justos claman, el Señor los oye y los libra de todas sus angustias. – Salmo 34:17
Hagan todo con amor. — 1 Corintios 16:14
Por tanto, también nosotros que estamos rodeados de una nube tan grande de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante. - Hebreos 12:1
¿Quieres que el Dios de amor y paz esté contigo? Alégrate, crece en madurez, anímense unos a otros y vivan en paz.