Pues tú eres la fuente de vida, la luz con la que vemos. - Salmos 36:9
El Señor es bueno con los que dependen de Él, con aquellos que lo buscan. - Lamentaciones 3:25
La voz del Señor resuena sobre la superficie del mar; el Dios de gloria truena; el Señor truena sobre el poderoso mar. - Salmos 29:3
Cuando pases por aguas profundas, yo estaré contigo. Cuando pases por ríos de dificultad, no te ahogarás. Cuando pases por el fuego de la opresión, no te quemarás; las llamas no te consumirán. - Isaías 43:2
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado para llevar a los pobres la buena noticia de la salvación; me ha enviado a anunciar la libertad a los presos y a dar vista a los ciegos; a liberar a los oprimidos. - LUCAS 4:18
El Señor es misericordioso y clemente; es lento para la ira, y grande en misericordia. - Salmos 103:8
Mi socorro viene de Señor, Que hizo los cielos y la tierra. - Salmos 121:2
Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo. - Efesios 1:3
Él sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas. - Salmos 147:3
Y el Verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. - Juan 1:14
Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza. - Hebreos 10:23
Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos - Colosenses 3:15
Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley. - Gálatas 4:4
¡Señor, oh Señor, cuán majestuoso es tu nombre en toda la tierra! - Salmos 8:1
Esto significa que todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una persona nueva. La vida antigua ha pasado; ¡una nueva vida ha comenzado! - 2 Corintios 5:17
Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Pues una rama no puede producir fruto si la cortan de la vid, y ustedes tampoco pueden ser fructíferos a menos que permanezcan en mí. - Juan 15:4
Ya que han sido resucitados a una vida nueva con Cristo, pongan la mira en las verdades del cielo, donde Cristo está sentado en el lugar de honor, a la derecha de Dios. - Colosenses 3:1
Esfuérzate para poder presentarte delante de Dios y recibir su aprobación. Sé un buen obrero, alguien que no tiene de qué avergonzarse y que explica correctamente la palabra de verdad. - 2 Timoteo 2:15
El temor del Señor es la base del verdadero conocimiento, pero los necios desprecian la sabiduría y la disciplina. - Proverbios 1:7
Deléitate en el Señor, y Él te concederá los deseos de tu corazón. - Salmos 37:4
Y tendrá un hijo y lo llamarás Jesús, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados». - Mateo 1:21
Pues nos ha nacido un niño, un hijo se nos ha dado; el gobierno descansará sobre sus hombros, y será llamado: Consejero Maravilloso, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz. - Isaías 9:6
Pónganse mi yugo. Déjenme enseñarles, porque yo soy humilde y tierno de corazón, y encontrarán descanso para el alma. - Mateo 11:29
Les he dicho todo lo anterior para que en mí tengan paz. Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo. - Juan 16:33
¡Me llené de alegría en el Señor mi Dios! Pues él me vistió con ropas de salvación y me envolvió en un manto de justicia. Soy como un novio vestido para su boda o una novia con sus joyas. - Isaías 61:10
Estén siempre llenos de alegría en el Señor. Lo repito, ¡alégrense! - Filipenses 4:4
Así que ahora podemos alegrarnos por nuestra nueva y maravillosa relación con Dios gracias a que nuestro Señor Jesucristo nos hizo amigos de Dios. - Romanos 5:11
De pronto, se unió a ese ángel una inmensa multitud—los ejércitos celestiales—que alababan a Dios y decían: «Gloria a Dios en el cielo más alto y paz en la tierra para aquellos en quienes Dios se complace». - Lucas 2:13-14
Cuando vieron la estrella, ¡se llenaron de alegría! Entraron en la casa y vieron al niño con su madre, María, y se inclinaron y lo adoraron. - Mateo 2:10
Pero el ángel los tranquilizó. «No tengan miedo—dijo—. Les traigo buenas noticias que darán gran alegría a toda la gente. - Lucas 2:10
María respondió: —Oh, cuánto alaba mi alma al Señor. ¡Cuánto mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador! - Lucas 1:46-47
Conocemos lo que es el amor verdadero, porque Jesús entregó su vida por nosotros. De manera que nosotros también tenemos que dar la vida por nuestros hermanos. - 1 Juan 3:16