
El Señor es mi fortaleza y mi escudo, en él mi corazón confía. Me ha socorrido y estoy alegre, con mis cantos le doy gracias. - Salmos 28:7
Bienaventurados los que lloran, porque serán consolados. - Mateo 5:4
Lo notable es que, cada día tenemos la opción de elegir la actitud que adoptaremos para ese día. - Chuck Swindoll