Dios nos dice que trabajemos duro y que descansemos bien. Necesitamos ambas cosas. ¡Feliz Día del Trabajo!
Necesito una taza de café y un montón del Espíritu Santo para sobrellevar este día.
Cuando rindes tu calendario a Dios, comienzas a descansar en quién es Él, no solo en lo que puede hacer.