Dios no necesita tus buenas obras, pero tu prójimo sí. - Martín Lutero
Queremos ser una luz para esta ciudad
Recuerda quién Dios te hizo ser
¿Cómo ministrarás hoy en tu lugar de trabajo?
Ve a tu mundo (tu vecindario, tu lugar de trabajo, tu escuela) y predica el Evangelio.
Dios ve tu fidelidad