
Por último, recuerden que su fortaleza debe venir del gran poder del Señor. - Efesios 6:10
Recuerda: las personas no son tu enemigo. “Porque nuestra lucha no es contra carne y sangre, sino contra los principados, contra las autoridades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, y contra las fuerzas espirituales del mal en las regiones celestiales.” – Efesios 6:12