Y todo lo que hagan o digan, háganlo en el nombre del Señor Jesús. - Colosenses 3:17
Pues hoy te ordeno que ames al Señor tu Dios y cumplas sus mandatos, decretos y ordenanzas andando en sus caminos. - Deuteronomio 30:16
Nosotros somos las diversas partes de un solo cuerpo y nos pertenecemos unos a otros. - Romanos 12:5
¡Cuán grande eres, Señor y Dios! ¡No hay nadie como tú! - 2 Samuel 7:22
Cada uno sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para la ira. - Santiago 1:19
Miren que nadie devuelva mal por mal; al contrario, busquen siempre hacerse el bien los unos a los otros y a todos. - 1 Tesalonicenses 5:15
Cuando mis inquietudes se multiplican dentro de mí, Tus consuelos deleitan mi alma. - Salmos 94:19
Dejen que la paz de Cristo gobierne sus corazones. - Colosenses 3:15
Jamás me olvidaré de tus preceptos, pues por ellos me has dado vida. - Salmo 119:93
Dice el Señor Dios, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso. - Apocalipsis 1:8
Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y ninguno de los que viven y tienen fe en mi morirá para siempre. - Juan 11:25-26
Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros para ser sanados. - Santiago 5:16
Confía en el Señor con todo tu corazón. - Proverbios 3:5
No se olviden de hacer el bien y de ayudarse unos a otros. - Hebreos 13:16
Aun el necio, cuando calla, es tenido por sabio, cuando cierra los labios, por prudente. - Proverbios 17:28
Confía en el Señor con todo tu corazón; no dependas de tu propio entendimiento. Proverbios 3:5
Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. - Deuteronomio 6:5
Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. - Romanos 10:9
No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. - Mateo 28:6
Este es mi cuerpo... Esta es mi sangre... Entregada por ustedes...
He aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna. - Zacarías 9:9
Hambre y sed de justicia.
Amo al Señor porque escucha mi voz y mi oración que pide misericordia. Debido a que Él se inclina para escuchar, ¡oraré mientras tenga aliento! - Salmo 116:1-2
Nos llamó de tinieblas a Su luz admirable.