Mantengámonos firmes sin titubear en la esperanza que afirmamos - Hebreos 10:23
Permanezcan en el amor de Dios.- Judas 1:21
Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el Señor—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza. - Jeremías 29:11
Dios nunca es tentado a hacer el mal y jamás tienta a nadie. - Santiago 1:13
Jesús les dijo: «Dejen que los niños vengan a mí. ¡No los detengan! Pues el reino del cielo pertenece a los que son como estos niños». Mateo 19:14
Todo lo que hay en los cielos y en la tierra es tuyo, oh Señor, y este es Tu reino. - 1 Crónicas 29:11
La recompensa por confiar en Él será la salvación de sus almas. - 1 Pedro 1:9
Pórtense como personas libres, aunque sin usar su libertad como un pretexto para hacer lo malo. - 1 Pedro 2:16
El amigo verdadero se mantiene más leal que un hermano. - Proverbios 18:24
Pues Dios no muestra favoritismo. - Romanos 2:11
Sean humildes, es decir, considerando a los demás como mejores que ustedes. - Filipenses 2:3
Hay un Dios y un Mediador que puede reconciliar a la humanidad con Dios, y es el hombre Cristo Jesús.- 1 Timoteo 2:5
Si escuchas la crítica constructiva, te sentirás en casa entre los sabios. - Proverbios 15:31
Y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres. - Juan 8:32
No es mi intención ganarme el favor de la gente, sino el de Dios. - Gálatas 1:10
Pues, cuando soy débil, entonces soy fuerte. - 2 Corintios 12:10
Me concentro únicamente en esto: olvido el pasado y fijo la mirada en lo que tengo por delante. Filipenses 3:13
La preocupación agobia a la persona; una palabra de aliento la anima. - Proverbios 12:25
El Señor está cerca de todos los que lo invocan. - Salmos 145:18
El Señor es mi roca, mi fortaleza y mi salvador. - Salmos 18:2
Porque Dios es justo, y no olvidará lo que ustedes han hecho y el amor que han mostrado - Hebreos 6:10
Si vivimos en la luz, así como Dios está en la luz, entonces tenemos comunión unos con otros. - 1 Juan 1:7
Es por su gran misericordia que hemos nacido de nuevo. - 1 Pedro 1:3
Amo al Señor porque escucha mi voz y mi oración que pide misericordia. - Salmos 116:1