Aún siendo pecadores, Cristo murió por nosotros. - Romanos 5:8
Este libro de la ley no se apartará de tu boca, sino que meditarás en él día y noche. - Josué 1:8
Sólo una cosa le pido al SEÑOR; habitar en la casa del SEÑOR por el resto de mi vida. - Salmos 27:4
¡Sólo en Jesús hay salvación! No hay otro nombre en este mundo por el cual los seres humanos podamos ser salvos. - Hechos 4:12
El hierro se afila con hierro, y el ser humano aprende de sus semejantes. - Proverbios 27:17
Protéjanse contra los engaños del diablo con toda la armadura que les da Dios. - Efesios 6:11
Me sacó de la fosa de la muerte, del lodo y del pantano; puso mis pies sobre una roca, y me plantó en terreno firme. - Salmos 40:2
Padre de los huérfanos y defensor de las viudas es Dios en su morada santa. - Salmos 68:5
Pon en manos del Señor todas tus obras, y tus proyectos se cumplirán. - Proverbios 13:3
Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia. - Proverbios 3:5
Ahora, pues, permanecen estas tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor. Pero la más excelente de ellas es el amor. - 1 Corintios 13:13
Yo me regocijaré en el Señor. - Habacuc 3:18
Panal de miel son las palabras amables: endulzan la vida y dan salud al cuerpo. - Proverbios 16:24
Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. - Mateo 6:34
Los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos, atentos a sus oraciones. - 1 Pedro 3:12
El Señor reinará sobre toda la tierra. - Zacarías 14:9
Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón. - Jeremías 29:13
Mis caminos y mis pensamientos son más altos que los de ustedes; ¡más altos que los cielos sobre la tierra! - Isaías 55:9
Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia. - Salmos 46:1
La religión pura y sin mancha delante de Dios nuestro Padre es esta: atender a los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones, y conservarse limpio de la corrupción del mundo. - Santiago 1:27
Dichoso el que resiste la tentación. - Santiago 1:12
Yo le digo al Señor: «Tú eres mi refugio, mi fortaleza, el Dios en quien confío». - Salmos 91:2
No prevalecerá ninguna arma que se forje contra ti. - Isaías 54:17
Examíname, oh Dios, y sondea mi corazón; ponme a prueba y sondea mis pensamientos. - Salmos 139:23