Tratemos de ayudarnos unos a otros, y de amarnos y hacer lo bueno. - Hebreos 10:24
Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas. - Josué 1:9
¡Adórenlo con alegría! ¡Vengan a su templo lanzando gritos de felicidad! - Salmos 100:2
La luz brilla en la oscuridad y la oscuridad no ha podido apagarla. - Juan 1:5
Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. - 2 Timoteo 1:7
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. - Filipenses 4:13
Tú eres para mí la roca que me da refugio; ¡tú me cuidas y me libras! Me proteges como un escudo, y me salvas con tu poder. ¡Tú eres mi más alto escondite! - Salmos 18:2
Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. - Hebreos 4:16
Pon toda tu confianza en Dios y no en lo mucho que sabes. - Proverbios 3:5
Sean humildes, amables y pacientes, y bríndense apoyo, por amor, los unos a los otros. - Efesios 4:2
Pero los que confían en Dios siempre tendrán nuevas fuerzas. Podrán volar como las águilas, podrán caminar sin cansarse y correr sin fatigarse». - Isaías 40:31
Tu palabra es una lámpara que alumbra mi camino. - Salmos 119:105
Son como árboles sembrados junto a los arroyos: llegado el momento, dan mucho fruto y no se marchitan sus hojas. ¡Todo lo que hacen les sale bien! - Salmos 1:3
Pero el Señor Jesucristo les dará una firme confianza y los protegerá del mal, porque Él siempre cumple lo que dice. - 2 Tesalonicenses 3:3
Dios es nuestro refugio y fortaleza. Él siempre está dispuesto a ayudarnos en los momentos difíciles. - Salmos 46:1
Dios es el Dios eterno, y siempre te protegerá; pondrá en fuga a tus enemigos, para que los destruyas. - Deuteronomio 33:27
Dios es dueño de toda la tierra y de todo lo que hay en ella; también es dueño del mundo y de todos sus habitantes. - Salmos 24:1
Dios mío, tú fuiste quien me formó en el vientre de mi madre. Tú fuiste quien formó cada parte de mi cuerpo. - Salmos 139:13
Todavía éramos pecadores cuando Jesús murió por nosotros.
Por eso, podemos repetir con toda confianza lo que dice la Biblia: «No tengo miedo. Nadie puede hacerme daño porque Dios me ayuda.» - Hebreos 13:6
Les doy un mandamiento nuevo: Ámense unos a otros. Ustedes deben amarse de la misma manera que yo los amo. - Juan 13:34
Dios hará vivir en paz a quienes le son fieles y confían en Él. - Isaías 26:3
¡Demos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo! Él es un Padre bueno y amoroso, y siempre nos ayuda. - 2 Corintios 1:3
Por eso digo que en Él confío; ¡Dios es todo para mí! - Lamentaciones 3:24