En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas. Gálatas 5:22-23
Mira, aquí estoy llamando a la puerta. - Apocalipsis 3:20
«Un Dios celoso no se conformará con un corazón dividido; debe ser amado primero y por encima de todo.» - Charles Spurgeon
Cómo vivir una vida rendida a Jesús