Los que viven conforme al Espíritu, se preocupan por las cosas del Espíritu. - Romanos 8:5
En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas. Gálatas 5:22-23
Los exhorto, pues, a que vivan de acuerdo con las exigencias del Espíritu y así no se dejarán arrastrar por desordenadas apetencias humanas. - Gálatas 5:16
"Ustedes mismos sois templo de Dios y el Espíritu de Dios mora en medio de Vosotros." - 1 Corintios 3:16