Todos los creyentes eran de un solo corazón y de una sola mente. Ninguno consideraba suya ninguna de sus posesiones, sino que las compartían. - Hechos 4:32
”Somos, pues, embajadores de Cristo y es como si Dios mismo los exhortara a ustedes sirviéndose de nosotros. En nombre de Cristo les pedimos que se reconcilien con Dios.“ - 2 CORINTIOS 5:20
¡No queremos hacer esto sin Ti!
Las cosas muertas cobran vida en el nombre de Jesús.