El rencor te sumerge. El perdón te levanta.
Asegúrate de que nadie pague mal con mal, sino que siempre busquen hacer el bien el uno por el otro. - 1 Tesalonicenses 5:15
La ira justa no es mala, pero debe manejarse correctamente.
El perdón no se trata de darle a alguien vía libre para lastimarte de nuevo.