¡Las buenas noticias son buenas noticias! ¿Por qué esconderíamos eso? ¡Por qué habríamos de avergonzarnos del amor de Jesús derramado sobre la humanidad!
¿A quién trae salvación el Evangelio? Todo el que cree. El poder de Dios no está limitado por cualquier cosa que hagamos. Simplemente viene a nosotros al creer.