Ideas de subtítulos
Cada camino que recorremos nos recuerda algo: nada en este mundo puede unirnos como lo hace Cristo. Él es la esperanza firme para la que fueron creadas nuestras almas.
Pasamos gran parte de la vida buscando algo que nos dé estabilidad: el éxito, las personas, el progreso o la claridad. Pero la verdadera esperanza no se encuentra en lo que podemos construir, arreglar o lograr. Se encuentra en Aquel que rescata, restaura y renueva.