"El llanto podrá durar toda la noche, pero la alegría llegará en la mañana." - Salmos 30:5
Aunque no podamos verlo el sol siempre está brillando. Lo mismo es cierto acerca de Dios trabajando en nuestras vidas. En las noches parecemos estar a solas y con un sentido de abandono, pero Dios es fiel aunque no podamos verlo.