Si confesamos nuestros pecados, podemos confiar en que Dios, que es justo, nos perdonará nuestros pecados y nos limpiará de toda maldad. - 1 Juan 1:9
Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí. – Salmo 51:10
Y ahora, amados hermanos, una cosa más para terminar. Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de alabanza. - Filipenses 4:8
El pecado entró al mundo por el pecado de un solo hombre.