El mejor tesoro en la vida no es el dinero…es el Reino de Dios. ¿Cómo puedes obtener ese tesoro?
Dios no necesita nuestro dinero. Él quiere nuestro corazón. Tenemos que dar para que el dinero no controle nuestro corazón.
¡Gracias por tu generosidad!
La generosidad es el corazón de Dios