Ideas de subtítulos
Cuando confiamos en nuestras propias fuerzas, alejamos a Dios. La arrogancia nos ciega a nuestra necesidad de gracia y nos lleva a la autosuficiencia en lugar de la dependencia del Espíritu.
La vergüenza nos mantiene atrapados en la culpa y la indignidad, convenciéndonos de que nuestros fracasos nos definen. Pero el evangelio nos recuerda que: nuestra identidad está en quién es Él, no en lo que hemos hecho.