Que venga Tu reino. Que se haga Tu voluntad.
Nunca dejen de ser diligentes antes bien, sirvan al Señor con el fervor que da el Espíritu. Alégrense en la esperanza, muestren paciencia en el sufrimiento, perseveren en la oración. — Romanos 12:11-12
No sabemos por lo que debemos orar, pero el Espíritu intercede por nosotros. - Romanos 8:26
¿Cómo podemos orar por ti hoy?