Pero Él fue herido por nuestras rebeliones, fue golpeado por nuestras maldades; él sufrió en nuestro lugar, y gracias a sus heridas recibimos la paz y fuimos sanados. - Isaías 53:5
María respondió: —Oh, cuánto alaba mi alma al Señor. ¡Cuánto mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador! - Lucas 1:46-47
¡Feliz Navidad!
"Todo el que vive y cree en mí no morirá jamás." - Juan 11:26