Tú eres para mí la roca que me da refugio; ¡tú me cuidas y me libras! Me proteges como un escudo, y me salvas con tu poder. ¡Tú eres mi más alto escondite! - Salmos 18:2
Aún siendo pecadores, Cristo murió por nosotros. - Romanos 5:8
De hecho, en el evangelio se revela la justicia que proviene de Dios, la cual es por fe de principio a fin, tal como está escrito: «El justo vivirá por la fe». - Romanos 1:17
Adora al Señor, he nacido de nuevo