1: La bondad de Dios no es permiso para quedarnos igual. Está diseñada para llevarnos a otro lugar. 2 La Biblia dice: “¿No te das cuenta de lo increíblemente bondadoso, tolerante y paciente que es Dios contigo? ¿Es que eso no significa nada para ti? ¿No ves que su bondad está pensada para llevarte al arrepentimiento y apartarte de tu pecado?” 3. La bondad de Dios no pasa por alto nuestro pecado. Más bien, nos invita a dejar atrás lo que está mal y acercarnos más a Él. 4. Cada segunda oportunidad, cada nuevo comienzo, cada momento de gracia es su bondad en acción. Dios te está llamando de vuelta.