¿Qué pasaría si cambiáramos nuestra perspectiva sobre evangelizar a nuestros amigos? No se trata tanto de guiarlos hacia una religión, sino de guiarlos hacia la relación más significativa de nuestras vidas.
Jesús te llama Su amigo. Así que cuando hablas con otros acerca de Jesús, no estás describiendo a una deidad lejana. Estás hablando de la persona que más te ama.