La oscuridad no puede vencer la luz. La luz siempre brilla en la oscuridad. Así que cuando Dios es llamado luz, tienes que entender que nada lo podrá detener.
Espíritu Santo, atraviesa la oscuridad de nuestras vidas hoy. Ilumínalas con tu luz para que podamos traer tu amor al mundo que lo necesita desesperadamente.