El rencor te sumerge. El perdón te levanta.
El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y está lleno de amor inagotable. - Salmo 103:8
"Todo esto proviene de Dios, quien por medio de Cristo nos reconcilió consigo mismo y nos dio el ministerio de la reconciliación." - 2 Corintios 5:18
"Sean amables unos con otros, sean de buen corazón, y perdónense unos a otros." - Efesios 4:32